
Las crisis de pánico forman parte de los trastornos de ansiedad, que prevalecen en la juventud y en mujeres, pero que también llegan a verse en pacientes hombres y de edad avanzada, puede llegar a ser invalidante y provocar gran preocupación en el paciente como en la familia, al no entender esta patología psiquiátrica.
Primero que debemos hacer frente a una crisis, es apartarse del factor estresante, si es que reconocemos alguno, ahora si no está claro que lo está provocando, iremos al siguiente paso.
Respirar profundo y lento, intentando hacer una respiración de predominio abdominal, permitiendo mejorar nuestra oxigenación y disminuir la disnea (sensación de falta de aire).
tocar cosas heladas, ya sea con las manos al tocar hielo o algo muy frío o con los pies, al caminar descalzo. Una ducha fría también podría servir, todo en el contexto de desviar nuestra atención de los pensamientos y posarla en un estimulo externo.
Escuchar música que sea relajante o que a ti te calme, te produzca tranquilidad, también funciona con la voz de un familiar o amigo que ayude a tranquilizar y desviar tus pensamientos.
y por último si nada de esto funciona, podemos utilizar Benzodiacepinas, farmacos ansiolíticos que disminuyen rápidamente la ansiedad.





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