
Hay múltiples antidepresivos o para ser más precisos, fármacos con efectos antidepresivos, que principalmente buscan aumentar niveles de monoaminas en la sinapsis, bloqueando su recaptación por las neuronas presinápticas. ¿A qué monoaminas me refiero? a la serotonina, noradrenalina, dopamina, el afecto y motivación guarda relación con estos ya mencionados, y al aumentar sus niveles en el cerebro, por ejemplo al aumentar serotonina a través de antidepresivos del tipo SIRS como fluoxetina, sertralina, citalopram, escitalopram, paroxetina entre otros, que tienen una vida media de acción cercana a las 22-30 hrs, mejora de forma paulatina este ánimo depresivo, disminuyendo la tristeza persistente, labilidad emocional, fatiga, anhedonia, irritabilidad y alteraciones del sueño y apetito asociado a los trastornos afectivos. Así que, en resumen, ¿para qué sirve un antidepresivo? Su principal función es ayudar a restaurar el equilibrio químico en el cerebro.
¿Todos los antidepresivos actúan igual y sirven a cualquiera con un episodio depresivo?
Todos guardan relación con las monoaminas mencionadas previamente, pero no actúan de la misma forma, no poseen el mismo tiempo de vida media, la misma afinidad con los receptores, ni los mismos efectos adversos, por lo cual su indicación siempre debe ser indicada por un profesional de salud y ajustar dosis según estado de salud y respuesta del paciente mismo.
Los antidepresivos no solo sirven para la depresión, sino para un grupo amplio de enfermedades psiquiátricas, como trastornos de ansiedad generalizada, trastorno de crisis de pánico, Trastorno obsesivo compulsivo, Trastornos alimentarios, Trastornos de personalidad.





Deja un comentario